Su empresa ha hecho un pedido a un proveedor extranjero y ha tenido que avanzar una suma en dólares. Si al recibir las mercancías el tipo de cambio ha variado, ¿deberá ajustar el importe de dicho anticipo?

Proveedor extranjero

Anticipo. En las compraventas internacionales es habitual que existan pagos anticipados, previos a la recepción de las mercancías (sobre todo cuando se trata de las primeras operaciones realizadas con el proveedor extranjero). Y si la moneda utilizada es distinta al euro, estos pagos se contabilizan aplicando el tipo de cambio vigente en el momento en que se realizan.

Duda posterior. El problema surge después, cuando se reciben las mercancías junto con la factura final y se constata que el tipo de cambio vigente en ese momento es distinto al que se aplicó sobre el anticipo. ¡Atención! ¿Debe ajustarse el tipo de cambio aplicado inicialmente, de forma que toda la compra quede registrada según el tipo vigente en el momento de recepción de las mercancías? ¿Debe aplicarse al resto de la factura el tipo de cambio aplicado en el anticipo? ¿O bien deben mantenerse dos tipos de cambio?

Resolución del ICAC

Partida “no monetaria”. Pues bien, el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) se ha pronunciado sobre este tema, llegando a las siguientes conclusiones:

o    El propio Plan General de Contabilidad califica los pagos a cuenta de futuras compras como “partidas no monetarias”.

o    Dichas partidas se valoran aplicando el tipo de cambio de la fecha de la transacción (y, a estos efectos, se considera que la fecha de la transacción es la fecha del anticipo) . ¡Atención!  Por tanto, el importe contabilizado inicialmente es definitivo, y no debe ser objeto de ningún ajuste posterior.

Valor de las existencias. Por tanto, el valor de las existencias (en euros) se obtendrá considerando, al menos, dos tipos de cambio al contado: el de la fecha en que se realizó el anticipo (por el importe de éste) y el de la fecha de recepción de las mercancías (por el resto de valor y según el tipo de cambio vigente en ese momento).

Cuenta a pagar

Partida monetaria. Otra cosa es el tratamiento de la propia cuenta a pagar (si se ha acordado que la cantidad restante se liquide en una fecha posterior a la de recepción de las mercancías):

o    La cuenta a pagar sí que se considera una partida monetaria, por lo que se deberán contabilizar las diferencias de cambio que se produzcan al cierre del ejercicio (si en ese momento todavía no ha llegado el vencimiento) y las que se produzcan en el momento del pago.

o    Dichas diferencias se computarán íntegramente como ingreso o gasto –según su signo– en el Impuesto sobre Sociedades.

Personas físicas. Este tratamiento es aplicable no sólo en el Impuesto sobre Sociedades sino también a las personas físicas que desarrollan actividades económicas y emiten facturas en moneda extranjera. Recuerde que en el IRPF el rendimiento neto de las actividades económicas se determina según las normas del Impuesto sobre Sociedades (sin perjuicio de algunas reglas especiales), y que dichas normas, en materia de operaciones en moneda extranjera, se remiten a lo establecido en el Plan General de Contabilidad.

Fuente

BOICAC 108/2016, consulta 2; DGT V0933-17.

Las mercancías se valorarán considerando dos tipos de cambio distintos: el aplicado al anticipo (por la cuantía de éste) y el vigente en el momento de la recepción (por el importe restante).

 

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